sábado

El calor es amarillo




No hay color que describa mejor lo que siento: calor. 

He meditado hasta el fondo en mis sensaciones, 

he contemplado los pequeños cambios que se producen en las profundidades de mi cuerpo

y en la superficie de mi piel.

He buscado el placer del ejercicio físico y en los cambios que siento.

Confieso que me ha gustado

observar los ríos de agua que corren por mi frente hasta chocar y desviarse con los pelos de las cejas,

Sentir las gotas que descienden hasta mis pestañas y que ciegan momentáneamente mis ojos,

Un esfuerzo más, 

Siento los chorros que se juntan y corren espalda abajo y me gusta,

Y me falta poco para llegar. Tengo que acabar esto hoy. 

Y siento sentía y gozaba

el sudor que baña por entero mi piel y el poder observarlo

y... cuando cierro los ojos, 

el color del calor es amarillo.








Óleo sobre lienzo. Detalles en grado intenso de acercamiento.

Dedicado a los atletas cotidianos en nuestros juegos habituales de verano.


miércoles

Mirar es mi alimento



Qué es lo que me gusta más cuando voy navegando cerca de la costa. Pues mirar, mirar, y mirar. Los reflejos de la luz en las aguas poco profundas. Cómo se adentran en el mar las lenguas de roca de la costa. Las sucesivas capas y derrumbes pétreos y los pliegues geológicos. Las cuevas y guaridas batidas por las olas. De repente una sombra oscura se acerca a escasa distancia, me mira como saludando y se sumerge rápidamente, obviando el hilo. Pasa largo rato antes de que pique algo que poder echar a la cazuela. Hola, tírame una defensa, que me quedo buceando por aquí. Mirar es mi alimento.

lunes

Juzgar




Hace tiempo que no juzgo a nadie. Sé que cada vez que juzgas a un ser humano no le defines a él sino que te defines a tí mismo, como alguien que necesita etiquetar a otras personas. No le convierte en aquello de que la acusas, sino que a menudo desvelas tus proyecciones. Ni juzgo ni critico: a mí me da igual como seas, todo esto es problema tuyo.

Por eso mismo, no me gusta ser juzgada por mis allegados. Serán las personas que más me conocen, pero incluso ellos me malinterpretan a menudo. Creen que pienso no lo que pienso, sino lo que ellos querrían que yo pensase. No me siento reflejada en sus pensamientos.

Me es indiferente ser criticada por los conocidos. De una forma u otra me han llegado cosas que algunos y algunas han dicho de mí y los nombres de estas personas. No son ciertas, y algunas me dan risa. No sólo definen a quien las ha dicho, sino que se han dicho con una intención de beneficiarse a sí mismos a través del desprestigio de los demás. 

Me gusta tratar con personas que me aceptan como soy, que no me juzgan, que no me critican. Que me escuchan, que hacen un esfuerzo por comprender lo que les digo, por sentir lo que siento. Así son mis amigos. Y así son otros que no siéndolo verdaderamente, son como amigos para mí y tienen tienen mi consideración y confianza. Va por ellos. 









sábado

Sucedió de noche




Sucedió como suceden las mejores cosas: sorpresivamente, sin pensar.  Recordarás, amor, aquella noche del concierto. El primero y el último día que te ví. El sushi, el ribera, el perverso juego entre los dos. Bailé, bebí, reí.





Hubo un momento en que veía doble. Te perdí.  Pero no.




Te sentía junto a mí.




Acabamos así, como se debe acabar. Bailando juntos, muy juntos. O no sé si es así como se debe empezar. Sólo sé que la noche no tuvo final.













miércoles

En rojo y rosa







Hoy me sentí y viví en todas las tonalidades de rojo y de rosa en un lienzo, inmenso, aderezado con trazos de un fondo negro, casi negro. El óleo iba dibujando volantes en cada capa de pintura que depositaba, como el flamenco dibuja con las música y el movimiento el arte en el aire. Incansablemente. Pasión no exenta de ternura con un halo de tragedia. Como la guerra. La posibilidad omnipresente de la muerte es lo que da la grandeza a la vida. Mañana todo puede acabar en rojo y negro. Pero hoy me lanzo al naranja, al colorado, al magenta, al amarillo, al rosa, al rojo, a todos los rojos del universo. Y los mezclo entre sí para hallar rojos nuevos. 

He aquí un fragmento de la obra, que tardará en secar, calculo, cerca de un año. Sin embargo, está destinada a marchar de mi lado, la entrego con ternura. Mi amor ha sido breve pero de corazón, como corresponde a una pasión de verano. La semana que viene conocerá una nueva casa y un nuevo amorío.




Rojo y rosa es, también, el nombre del último trabajo de uno de mis músicos favoritos, Agustín Carbonell. He aquí un fragmento de su obra ajustado al sentir presente de la pintura.






lunes

Borrón y cuenta nueva





Cómo hacer borrón y cuenta nueva. Sólo que esta vez, de colores.

Comenzando desde el principio.





Disponiendo los colores elegidos sobre la paleta.

Nada de negro. Cero de gris.

Hoy esto va a ser tan dulce como el pastel, tan blanco como el merengue.

Cuenta nueva.

jueves

Crear refleja sentimientos






Cuando hablo de creación hablo de cómo se refleja en un papel, en una tela, con lápiz o con pincel lo que se lleva dentro. El resultado es la plasmación en una obra de los pensamientos, de los sentimientos.



El que escribe y el que pinta comparten una misma vía de salida con la que expresar su mundo interior: las manos. El instrumento de que se sirvan no importa. Importa hacerlo; importa lo que se hace.



Los dedos se convierten así en extensión del cerebro y el temperamento en motivación de su acción. Sin sentimientos no hay creación, algunos la facilitan y otros cercenan la expresividad. Las mejores creaciones son fruto de una mente repleta de vivencias que luchan por expresarse.



Hay algo dentro de mí que quiere salir. Expresarlo es tal que una necesidad y su falta es dolorosa. No hay oda al nirvana creativo. Es preciso sentir, es preciso vivir.


Siempre existe, en el circulo cromático de los sentimientos, el que pugna por salir vestido con sus propias tonalidades. Subjetivas pero al fin compartidas. Quien ve siente la experiencia estética, pero quien crea vive la experiencia extásica del color.

ALz.



lunes

No haces nada. Lo ves ya hecho, y está hecho.




¿Piensas que si repites y repites mil veces la palabra imposible las cosas difíciles te resultarán súbitamente más fáciles?



Ilusiones, Richard Bach, 1977.

martes

Algo para tí


Voy a preparar Algo para tí lector, amigo, desconocido. Una historia que construiré en los próximos días, iré buscando imágenes, desgranando palabras, hilvanando deseos...

Elijo, entre mis imágenes, aquéllas adecuadamente inspiradoras, las sutilmente evocadoras, las indefectiblemente provocadoras...

Dame tiempo. Debo pensar, debo cerrar los ojos y ver, creer, crear, dame mucho tiempo o que el tiempo pase hoy muy despacio.