miércoles

Espero que te hayas muerto






Espero que te hayas muerto y yo no me haya enterado,

porque. No. Voy. A ir. A tu entierro, amor.

Espero estés bien muerto y te acompañe mi grato recuerdo;

adiós.





Entonces me dolió tanto que desfallecía, pero por tí no moría sino que crecí. Sin nadie a mi lado.

Mientras tanto en tu ausencia te hice como si muerto y puse a tu foto una única vela.

Las quemé.





Recuerdo un día ya lejano me crucé por la calle con tu cara de cadáver y yo, ya no sentía, nada.

Reí. 

Fuí feliz. Y hoy te digo que:

Te esperaré casi muerto porque estándolo en vida no vales ni la palabra. Como no valiste el llanto.

Y cuando estés a punto de morir junto a tí me apareceré y te pediré cuentas:

Cómo lo has pagado.





Hoy sé que yo gané y tú desapareciste.

Porque viviendo, al olvidarte de todo recuerdo, de vida te he despojado.

Ahora espero que te hayas muerto y te hayan enterrado. (Y yo que pueda ver tus huesos ya pelados.)



Pero.

Déjame heredar tu calavera,  quiero tu cara de palmatoria, llenarla de cera,

y te dejaré al llegar noviembre volver a dormir sólo esta noche a mi lado,

asesinado.




ALz.











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sábado

Dulces redes



Quisiera decir tantas cosas.
Y sin embargo, no las digo.

Extiende tus redes para mí amor.

Haré como que paso sin mirar.
Me dejaré atrapar.


ALz.