martes

Love and death











WHAT time the mighty moon was gathering light

Love paced the thymy plots of Paradise,

Ad all about him roll'd his lustrous eyes;

When, turning round a cassia, full in view,

Death, walking all alone beneath a yew,

And talking to himself, first met his sight:

"you must begone," said Death, "these walks are mine."

Love wept and spread his sheeny vans for flight:

Yet ere he parted said, "this hour is thine:

Thou art the shadow of life, and as the tree

Stands in the sun and shadows all beneath,

So in the light of great eternity

Life eminent creates the shade of death:

The shadow passeth when the tree shall fall,

But I shall reign forever over all."



A. Tennyson.





No hay amor que esté solo ni que acabe en la muerte.


A Gala.

sábado

Mal y normal





No es normal instalarse en el negro. Te acostumbraste a que te traten con la punta del pie. Ya casi te parece normal que te hagan desprecio. Sabe que no lo es, sabe que hace mal y sabe que te duele. (Culpa consciente) Piensa que las personas mientras peor las tratan peor se dejan tratar. (Buscando tus límites) Que hay quien anda a palos, como las reses. O sea, tú. ¡Si será bestia!

Y... ¿sabes? de alguna forma siente que incrementa su poder y disfruta al comportarse contigo como un animal. Un día bien y diez días mal, según le roten... las ganas. Pero tu ni lo más mínimo, aunque no se te oiga ni piar. (Se abre en ti la brecha del dolor y del desprecio, en silencio) ¿Si te callas consientes? No. Percibes que cada cual es como es y no servirá de nada que muestres reprobación u opongas resistencia, porque nada cambiará. Cuando hablas es para calmarlo, yo te he oído. Sólo que el respeto y el aprecio se disuelve. Y no vuelve.

La vida es lo que tiene, esto es lo que hay. Aceptas menos de lo que mereces por lo que das. Recibes todo con una media sonrisa y la apariencia de que no va contigo. Pero sí va. La completa la reservas para tí y para quien se sitúe a tu nivel, a quien le darás todo sin reservas: la entrega. Aunque es posible que el amor no vuelva jamás; pero qué bonito sería.

¿Qué te queda, seguir soñando? No te quedes aquí. No busca nada nuevo quien le queda algo. Pero es que para tener eso, mejor es no tener nada, nada, ná de ná. ¿Comprendes?

Date media vuelta y acaba con esto. Vete antes de que se agote tu resistencia o se acaben tus fuerzas. Aquél te dijo que no sabe cómo puedes tardar tanto. Te hirió, pero era cierto, estás tardando demasiado. Nadie sabe lo difícil que fue. Duele, pero nadie se ha muerto de esto. Rompe, vete y olvídalo, ahora que todavía puedes. O enfréntalo de una vez y denuncia. Renunciar a ciertas cosas para recuperar la libertad es normal. No lo es sentirse mal. Estar mal no es normal.




ALz.







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miércoles

Vuela






A tí que no sé cuán lejos estás y sin embargo te hablo,  te escribo y te pienso, todos los días. ¿Acabas de pasar?

Hoy casi me lleva el viento. Pero me da igual, y no me resisto, y me gusta; veo las gaviotas dejarse llevar, jugar. Volar. Volar al este y más allá, más al este y planear, y volver a pasar ante mis ojos envidiosos, anhelantes de libertad, de sol, de luz, y de paz. Y ponen luego rumbo al oeste y llegan lejos, muy lejos, y allá donde se agota la corriente dan media vuelta y planean, de regreso, tierra adentro, ante mi paso. Hoy sé que me amo.

Ellas. Juegan en el aire, danzan en el viento. La expresión más bella, la viva imagen de la libertad, para mí tiene forma de ave blanca que vuela. Sus alas largas se curvan y se extienden, ante este ocaso que yo te dedico a tí.

Y así lo hago, porque en tí pienso,  mientras observo las nubes como costillas blancas sobre un cielo azul intenso. Y en el horizonte, ya amarillean los grises, que yo espero, para disfrutar de este momento. Y cuando el cielo se ponga naranja me pondré inevitablemente a fotografiarlo, atesorando imágenes del ocaso, la belleza extrema de esta tarde de tormenta.

No quisiera parecerte cursi, porque es así exactamente como lo siento y lo voy dictando; extrañamente asombrada ante este cielo que se me viene encima y cobra vida, luz y rosas por momentos. Sigo leyendo.


ALz.

miércoles

Sólo sé que no sé











... nada. Nada filosófico, y apenas nada en lo real. No lo creo.

Quizá no sabes qué sabes ni cuánto sabes. El conocimiento vive enjaulado tras el cráneo de la mente. Lo material y lo inmaterial se funden en las mismas estructuras.

El saber se halla reposando. Inaccesible en ocasiones, como flores tras una valla. Pero están, aunque no las puedas alcanzar sin abrir la puerta.

Lo que sucede es que en ocasiones no puedes acceder a todo lo que sabes. Es lo que sucede con el olvido.

-Si sé, ¿cómo es que no sé lo que sé? (A veces no quiero saber)


¡Para nada! Sí sabes. Sabes que lo sabes, aunque no sepas qué sabes.

Haz memoria.

Sabes más de lo que crees saber.




ALz.


Ver sin ser visto








Les veo escuchar,

mirar,

observar.

Sé que soy el objetivo hoy.

Escuchad, mirad, observad.


Mañana si eso, nos vemos, y hablamos.




ALz.

lunes

No hagas aprecio






En ocasiones se nos mete alguien en la cabeza y nuestros pensamientos le persiguen. Por su belleza, o el placer, que aspiramos poseer o alcanzar. Por el daño que nos hizo, y que no podemos todavía olvidar. Por una cualidad que deseamos, le atribuimos y proyectamos.

Nuestra intuición nos da cuenta en muy escaso tiempo del rechazo. En unos pocos minutos, percibe que no le caes bien a alguien; que no te es receptivo; que no eres bien recibido; que no le gustas; que no te desea; que no está por tí. Que la respuesta que te está dando no es favorable ni la esperada. Que sus palabras no hieren, pero duelen. Sin embargo, No hablan las palabras; habla un cuerpo y el otro cuerpo entiende.

Insistimos porque aprendimos a perseguir quimeras e imposibles. Nos gustan los retos y soñamos que la vida es como una comedia americana, feliz al final. Pensamos que sólo depende de nuestra perseverancia el triunfo, de nuestra actitud que nos acepten, nos quieran, nos deseen o nos respeten; de nuestros desvelos que tal persona recapacite, cambie y se avenga a lo nuestro.

Pero no es así y nosotros no conocemos las razones ajenas, conscientes e inconscientes, ni podemos aspirar a dominar más mente que la propia ni más cuerpo que el que somos. Se dice que no debes perder el tiempo tratando con prioridad a quien te tiene como opción, y yo añado, o como felpudo.

No le des una segunda oportunidad a la humillación. No dediques ni un minuto de tu tiempo a quien te perjudica, ni a un pobre desgraciado que va de cabrón por la vida, contigo. No hagas aprecio a quien hace de tí desprecio. Y este es un consejo que te doy, amiga mía.



ALz.








martes

Hasta siempre









Me tuve que dar cuenta 

de cuanto te apreciaba

por lo mucho que me duele 

que te hayas ido.







ALz.

sábado

Ser o estar







Las cosas son como son.

No como queremos que sean.

Ni siquiera como aparentan ser.




Aceptar que lo que es, es.

y

Que se es, como se es.




Facilita ver lo que Es.




martes

Flechas







No le culpes si en su inconsciencia un día te lanzó una flecha y se te ha clavado ahí, donde más te duele, donde te imposibilita el seguir caminando.

Te pusiste a tiro y qué más da, hay que seguir; vivir es sentir e implica también sufrir heridas. Arranca pues esa flecha de tí y arrójala muy lejos, detente; permítete curar y comprender y sigue tu senda.


Al final la muerte, pero mientras tanto, la vida.



ALz.





Fotografía: Carmelo Blazquez Jiménez.





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domingo

Pillado bacalado







¿Es preferible decir "yo no sé" ó  "a mí no me consta" que es no decir nada, que decir "yo no he sido" ó "pasó así o asá" y mentir?



Depende; si vas de testigo no mientas. Si vas de imputado, o de político, tienes libertad para engañar, para mentir, para no declarar en contra de tí mismo aquello que pueda perjudicarte o hacerte perder votos futuros, para prometer y no cumplir, para cualquier cosa que te haga salvar el culo.

Y es que en definitiva, todo queda en la esfera de tu interior, a menos que te descubran y, mientras eso llega, si es que llega...



Nadie puede saber que tú sabes o no sabes.





ALz.



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lunes

Indicios









De lo indignos que somos. De cuán concupiscentes. De lo crueles que podemos llegar a ser. Tras una venerable fachada, con total desfachatez, se miente, se daña, se mata.

Vergüenza. De la magnitud del daño infringido. De la inmensidad del dolor provocado que pudo ser evitado, pero que padecieron otros. Los otros.

Maldita raza.



ALz.


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sábado

No hubo tiempo












Sólo quise decirte
que si uno quiere, momentos tiene.



No me dejes pensar
que tú no quieres.




Diciendo que no puedes.







(Piensa lo que quieras)





ALz.

















(Si no tienes tiempo que dar,
no me lo hagas perder.)






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viernes

Gatillazo








Tanto tiempo planeando, tanta ilusión.



Y en un decisivo momento, se vino abajo.






ALz.






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martes

Desconcierto








—El otro día un hombre borracho me dijo que nunca me ha entendido y que desde que me conoce me tiene tirria. Y yo creo que hace varios años de eso... 

—¡Vaya, pues si que has tardado tiempo en enterarte...! 

—Y que lo digas, lo que ha tardado él en decírmelo. Bueno, de alguna forma lo intuía, porque nunca me trató de forma amable, pero pensé simplemente que era un tipo desabrido...y ahora que lo digo,  además es un impresentable. Siendo como somos podemos caer bien o mal o peor o fatal a la gente, ya se sabe que hay que convivir con eso; pero sorprenderte con una bronca pública por minucias... ¡es un hecho histórico!

—Y si a tí nunca te había dicho nada en privado, ¿por qué te lo tiene que echar en cara delante de sus amigos?

—Para sentirse arropado e importante, él sabrá. ¿Por qué le caigo mal? Todo el motivo que acertó a decir fue porque escucho música con auriculares desde el móvil para concentrarme en mi trabajo y teme que no le escuche a él. 

—¡Es que le has tocado el ego sin querer y tú sin darte cuenta! ¡Por afanarte, en vez de oír las chorradas que dicen él y los demás! Olvídalo, un hombre embriagado, no está en su raciocinio, no es dueño de sus impulsos, ni de sus palabras.

—Ya, supongo que no lo estás justificando, porque considero que un borracho no pierde el conocimiento, sino que sólo pierde la vergüenza; Dijo lo que piensa, y lo que dijo dice de él, no dice de mí, sólo a él lo califica. Pero fue bastante desagradable para todos los que asistimos al espectáculo. 

—Te creo; desde luego, no le justifico sino que busco una explicación objetiva y racional a su repentina actitud contigo. Antes mantenía las formas, por lo que veo.

—No la hay. ¿Alguna vez una persona en público, sorpresivamente ha volcado sobre tí todo el resentimiento, ira y frustración que tu presencia y la de otros le hacen sentir? Si es así sabrás lo que es sentirse perplejo ante un volcán en erupción.

—Desde luego que no. Pero... ¿le diste pie?

—Al contrario; no contesté sus preguntas ni entré en discusión, aunque insistió repetidamente, porque  (ya lo dije entonces y lo repito ahora):

Uno. Me importa un pimiento su opinión y lo que pueda hablar de mí a mis espaldas.

Dos. Lo que diga yo es irrelevante para modificar su criterio y percepción.

Tres. No tuve ninguna necesidad de mostrar mis pensamientos ni mis sentimientos a requerimiento suyo y era mi voluntad no hacerlo.

Cuatro. El tipo cuando esté sobrio no recordará ni la mitad de lo que dijo ni lo que hubiera contestado yo.

Y cinco. Yo tuve la última palabra, porque cuando me cansé de su (mal) rollo me despedí y me fui; y hasta entonces, mantuve estoicamente el tipo y la lucidez suficiente para que todo eso no me afectase.

—¡Vaya! Le habrás cabreado aún más... Vas de sobrada por lo que veo...

—Es posible; pero ¿sabes qué?: Beber tanto no es bueno.


ALz.









PD: Si bebes, ni conduzcas ni digas tonterías.




Foto: Fiesta en ARCO 2013.
Video: Borracho; por el contrario, joven y simpático.

jueves

Vestigios







Sabemos apenas nada del ayer, y lo que creemos conocer es incierto. Lo que fue no nos pertenece, ni siquiera aquello que vivimos o compartimos. Interpretamos todo lo que vemos. Aprehendemos los recuerdos de forma selectiva bajo condicionantes inconscientes, y hasta la memoria, más que nos falla, nos engaña.


No podemos recuperar lo pasado; lo que sucedió nunca podrá ser  modificado ni continuado en el punto donde lo dejamos aquél entonces. Podremos comprenderlo mediante un ejercicio de humildad, contrastando los recuerdos y sentimientos que a otro produjo con los nuestros; sin juzgar, sin cuestionar. Pero casi nunca nos atrevemos a exhumar lo que ocurrió. (No vaya a ser que huela; no vaya a ser que duela.)


-Sólo quiero saber qué te pasó. No te diré que no estuvo bien lo que hiciste, aunque lo pensé, porque ahora sé que tal vez.


Las consecuencias de los yerros y de los aciertos del ayer los pagamos aún hoy y nos sobrevivirán en el futuro. Tal vez aquéllo nos cambió la vida, y la de otros. Nos fijamos especialmente en los agravios y en las decisiones equivocadas que nos produjeron dolor, errando de nuevo al prescindir de lo bueno como si nunca hubiera existido.


-Aún recuerdo cuán satisfactorio fue tomar el camino que concebí correcto. 


Ojalá pudiéramos entender, perdonar y sanar nuestra experiencia. Nunca es preferible el olvidar. Rehabilitar el pasado es entender lo que sucedió, y que fue necesario para que llegáramos a ser lo que somos hoy y la forma en que afrontaremos el mañana.





Alz.




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viernes

Aquasex





En el agua no se puede, me dijo. Y yo le dije, -Ven, que no nos ven. Y vino nadando a mí y  enredó sus piernas en mi cintura buscándome la boca. Se hizo lo que se pudo. Que fue todo.

ALz.







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Cañas y coños








No hizo el menor amago de tocarla. Si lo hubiera hecho, se hubiera dado cuenta de que bajo el corto vestido de seda ella iba completamente desnuda. La tela resbalaba sobre sus pezones, estimulándolos, enhiestos, pero él no se dio cuenta de nada. No le había convocado para que la tocase, ni siquiera para que la mirase, sino para que la oyera y luego ya veríamos; y comenzó enseguida a hablar. Craso error. En consecuencia, él ni la tocó, ni la miró, ni siquiera la escuchó. Y mucho menos la entendió. Y no hubo nada que ver.




Cuando una mujer tiene algo que decir que ataña a sus sentimientos, más le vale que aprenda a resumirlo en dos minutos y que ensaye palabras sencillas para explicarlo. Ése es el tiempo que un hombre está capacitado para prestar atención a tan espinoso tema y él ya se había abstraído cuando ella apenas había comenzado a calentar su discurso emotivo. Enseguida comprobó que a él le resultaba muy incómodo escucharla, que decía no comprender por qué ni de qué forma la había ofendido, y que tenía una prisa inusual por acabar el trance e irse. Abrevió, y en consecuencia, le dio carretera. Es el único lenguaje que él iba a entender, y noqueado, obviamente no iba a hacer nada por revertir la situación o evitar el desenlace. 




A los pocos días ella, tomando un gin-tonic con una amiga en una terraza, le contó por encima por qué le había dado carretera al tío que se follaba, y que su cuerpo lo añoraba. A la segunda copa convinieron que los hombres no tienen sentimientos, ni sienten la menor empatía humana. Que dirán que las mujeres son muy enrevesadas, pero es que ellos sólo comprenden las cuatro emociones elementales: ira, alegría, sorpresa, aceptación; y, algunos ni siquiera saben que las dos últimas existen. Ah, y que se suba o que no se levante, eso sí. Y que si mezclas más de una y en varios sentidos, complicando la ecuación, ellos no se enteran del lenguaje sentimental y son incapaces de reconocer las emociones en los demás, especialmente en las demás.
—Jo tía, estás ajilipollada. No se puede ser amiga de un tío si además te lo follas.
—Pues va a ser que es verdad.
—Por eso. Va, tía, pasa y anda; pide otra.



A los pocos días él, tomando unas cañas con un colega en la barra del bar, le contó por encima que le había dado carretera a la tía que se tiraba. A la segunda caña coincidieron que las mujeres eran todas igual de complicadas, ¡serán las hormonas, joder! y que no hay quien las entienda; que aquélla no estaba contenta sólo con follar y que le pedía más atenciones de las que él estaba dispuesto a dar.
—¡Guau, mira! ¡Pero qué buena que está ésa que pasa por ahí enseñando cachaaa! ¿Qué paasa?
—Pues ná tío, que además quería verme ca 2 x 3 y que la comprendiera, qué sé yo.
—¡Jo, qué miedo! Eso suena a relación o a excusa, ¿no?
—¡Uf, eso sí que noooo, vaya rollo chaval!
—¡Calla, calla! Pues a otra cosa tío, pasa; a buscar otro coño.
—Por eso. Oye tío, ponme otra caña.


¿Caña o coño?


(Ahora que lo pienso)




 Alz.






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martes

Smile







Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido. Y las cosas siempre suceden en el momento apropiado, nos demos cuenta de ello, o no. 

Precisamos de una cierta perspectiva temporal para comprender que los sucesos se han ido encadenando, siguiendo un plan que urdimos tal vez inconscientemente, y que hoy se cumple punto a punto, paso a paso, año tras año.

Pensar que tu dios, el universo u otras personas lo han preparado para tí, sin tu intervención, es despojarse de todo poder, de toda voluntariedad, de toda responsabilidad.

Excepto lo que dependa de tí mismo, todo lo que dependa de los demás fracasa. No dan la talla de nuestra propia medida.

Estás solo ante el mundo. Sonríe.


ALz.







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viernes

Por No





Por norma, el porno pop es el metisaca de siempre, si bien un poco adornado según los gustos de la época en que creemos estar. Últimamente circulan algunas pelis y ciertos libros que son... uhm...   especialmente bastos pero; dicen; que a la gente; les gusta. Fantasías dolorosas que algunos que no distinguen quieren trasladar fuera de la pantalla o del texto para dar cumplida cuenta de sus más sádicos instintos animales e irracionales.



¿Porno para mamás? 

Pues No. Los libros que el marketing editorial ha puesto tan en voga, narran con todo lujo de detalles escenas sexuales de alto voltaje enmascarando un pobre o nulo argumento. No hablaré de su calidad literaria para no dejarlas a la altura del betún, y porque siempre habrá honrosas excepciones. No creas que aventuro un análisis, porque reconozco que no estoy leída lo suficiente, -ni ganas- pero es muy posible que sean historias inspiradas en las princesitas de Walt Disney -eso dicen algunos- y cuando superes la sorpresa inicial, te diré que es una opinión que yo suscribo. Se han descrito los elementos para el éxito de la novela: sexo explícito y consentido, historia de amor, hombre oscuro. A esto le llaman porno para mamás. 

Y se quedan tan panchos. Según mi amigo E. Díaz, -experto consultor sentimental para hombres de pro-, las tías adoran quedarse colgadas de un canalla que las folle bien y las joda mejor. No puedo estar de acuerdo. ¡Hay que ser perverso para creer que nos guste esto! Será que una parte de los tíos lo han asimilado y van repartiendo lo que cualquier juez conceptuaría como malos tratos por doquier. Como si las chicas, mamás o no, no tuviéramos bastante con los hijos de p... que habitan la vida real, que joden mucho y follan poco y regular o tirando a mal. 



¿Escuela de sexo?

El Porno, No. Los vídeos de contenido explícito (hetero)sexual, están hechos para estimular los morbos y los ojos de la gente, principalmente los masculinos. No están realizados para satisfacer la necesidad de aprendizaje de los chicos: si haces lo que hace el macho en la peli con la chica que te gusta, lo tienes pero que muy claro, chaval. (Mejor dicho, ella lo va a tener claro: una y no más, Santo Tomás) O sea, que ojo.

No son tutoriales para que los chicos aprendan cómo se hace el amor a través de la observación de escenas de sexo por lo claro. Sí, ya sé que las usan, además de masturbarse, para esto. La finalidad de las pelis es la satisfacción rápida e inmediata de un calentón solitario, y no sirven como ejemplo para el aprendizaje por la imitación. Te explico.




El porno no explica cómo se hace el amor a una persona de verdad. Desaparecidos los preliminares, en la peli hay que ir al grano, no hay tiempo para palabras, susurros, mimos, caricias ni abrazos, esas cosas que en la vida real vuelven receptivas a las chicas estimulando su deseo. No incluyen exploración de zonas erógenas no sexuales y otras delicias. Y sobre todo en las pelis faltan los besos. Un beso en la boca de tu chica/o estimula sensaciones únicas, personalísimas, imposibles de describir. Es un acto tan íntimo como el coito y que sin embargo puedes practicar en la calle, en el cine, en un bar, delante de tu madre... en cualquier sitio. Un beso es un arma erótica imprescindible y siempre hay que comenzar por aquí.


Los preliminares más importantes de todo, que son los emocionales, no existen. ¿Ah, eso todavía no lo sabías? Pues es así para todas las mujeres y existe una razón fisiológica para ello; de aquí en adelante no te olvides. Si has disgustado a tu chica, no vayas a buscarla en la cama, ni utilices el sexo para hacerte perdonar. Porque no te perdonará, aunque haya sexo. Pídele perdón. Y si le das mala vida, pronto encontrarás un témpano en proceso de congelación paulatino y constante. Y a una mujer cabreada contigo, lo que menos le apetece es hacer el amor aunque lo haga, y lo que más, hacerte la guerra o darte una somanta hostias. En el fondo, no somos tan diferentes: somos más complejas.



¿Por qué Porno No?

Aparte de que ese erotismo burdo no es el nuestro, hay otras cosas que explican el porqué a las mujeres no nos gustan demasiado el porno, y me refiero a las pelis porno. Hablo de las espectadoras, porque... todavía no he visto a una actriz porno tener un orgasmo en pantalla. Y siendo mujer, puedo jurar que las que he conocido no lo han tenido en toda su vida profesional; el semental, obviamente, sí, y además hay que hacerlo ostensible para que la peli quede rematada y de aquí al The End ya quedan pocos segundos, normalmente ocupados por la cara complacida de la actriz relamiéndose de gusto. A menudo la mejor escena del filme, lo digo por la calidad interpretativa de la protagonista.


Por ejemplo, pocas veces se ve al macho penetrante la contracción glútea y los movimientos pélvicos rítmicos, cuya visión es extraordinariamente agradable y excitante para la parte receptora. Está demostrado que al verlo las hembras simias -y las humanas- comienzan a humedecerse instintamente, y esto es así aunque el tema no vaya con ellas, ya que la lubricación entendida como protección representa una ventaja evolutiva ante la posibilidad de sufrir agresiones sexuales por parte del macho activo. ¿Lo pillas ahora?


En los vídeos, las tomas se realizan en planos muy cortos genitales, en posturas inverosímiles, y el resto de planos se captan desde la perspectiva masculina. No he visto nunca ni una sola toma de cómo se vería el acto sexual desde la posición femenina. Y yo, sinceramente, me pirraría por ver esos buenos pectorales, transversos y tabletas en plena acción, que me consta que los actores poseen, aunque no los exhiban, además de un pene privilegiado de 22 cm o más. 


El macho adora observar lo que vería en el supuesto de que estuviera penetrando a la hembra, en plata: coño, tetas y culo, por este orden, y no a otro macho que está mucho más estupendo que él. No se venderían las pelis para heteros a su público natural, decrépito y mayoritario. Ya sabemos que el segundo órgano sexual de los hombres es la vista. (¿El primero...? uhm... lo he olvidado...) Y sin embargo creo que al hombre le pone verse a sí mismo follando. Esa es la razón de que, en contra de los presupuestos básicos del feng-shui, hay personas que se hacen instalar espejos que reflejen lo que sucede en su lecho.




¿Porno Por NOrma?


No. Por norma mienten. Hace poco me tronché con un artículo que decía que estas pelis se asientan sobre conceptos erróneos, por ejemplo ¡que un hombre necesite treinta minutos de felación para alcanzar el nivel de dureza suficiente para poder introducirla! Es mentira, estoy de acuerdo. Por supuesto, aunque alguno habrá que trague, pero eso es exactamente lo que dan a entender esas felaciones eternas. Todos sin excepción eyacularían antes de la media hora de estimulación oral y para  los que no soportaran una segunda parte se habría acabado el juego. Y desde luego coincido en que no es necesaria esta práctica para excitarse. Supongo que lo programan porque por lo general a los tíos les hace llegar al punto de no retorno el observar una buena mamada.


Otra, verás que entra hasta la mismísima glotis de la chica una verga de calibre  veintidós por seis (cm); porque claro, los de las pelis están bien provistos, no como los de la calle. Seamos sinceros, una penetración oral profunda con semejante arma produce arcadas y terminarías vomitando el miembro con evidente riesgo de asco y peligro de asfixia. Esto también se utiliza como arma de humillación sexual, lo sé. ¿Es posible que ello tenga un contenido susceptible de ser considerado como altamente erótico? En la vida real los supermachos escasean, y las gargantas profundas no digamos, así que huelga planteárselo. Ahora, si lo intentas ya sabes a lo que te expones: como mínimo, a que te muerdan.


Nuevo error es que una mujer con cuarenta y cinco segundos de cunilingus tenga tiempo para alcanzar el clímax. Es materialmente imposible, una chica tiene que relajarse, abandonarse, excitarse y mantenerse en meseta lo suficiente para... que se venga. Se calcula que el proceso completo ocurre en una media de cuarenta y cinco minutos. O sea, que calcula, aunque te saltes los preliminares y las tres primeras etapas. Tanto tiempo suele aburrir a los machos calientes, impacientes y precoces, pero es lo que hay. En las pelis esto pasa en menos de un minuto; nada que ver con la realidad. El placer se cuece a fuego muy lento.


Otra cosa, los escupitajos. No sé que pensaréis vosotros, pero no sé dónde está la gracia de que te suelten un lapo en la punta del nabo. Como sistema de lubricación cuajado de bacterias de toda índole, no tiene precio. Y si estás resfriado y sale de color verde, pues no comento más. Insalubre, nocivo y peligroso. Pues en las pelis se hartan de echar gargajos y de recibirlos y parece que la gente disfruta. Y lo de hacer ruído ya, bueno. Ni lo pruebes, queda fatal sí o sí.


Qué más. Lo de pegar tortas en el culo, pues menuda jilipollez. Aunque para gustos... Bueno, me gustó ver cómo le daban tortas en el culo a Keira Knigthley en una escena de Un método peligroso, la película sobre Freud y Jung, quien disfrutaba como una loca que hacía que era. Pero claro, estamos hablando de algo especial que tenía que ver con una fijación de la protagonista en los maltratos paternos recibidos durante su infancia y en el sentimiento de culpabilidad que le ocasionaba recibir placer con ello. O sea, que olvídate.


Lo típico. La naturaleza hizo el esfíncer anal para su función, no como orificio sustitutorio ante vaginas dilatadas faltas de tono muscular y menos como arma de humillación masiva. El hombre heterosexual que encuentra satisfacción en esa práctica y a la vez que no soporta penetraciones semejantes por su propio orificio excretor me parece totalmente hipócrita en ese aspecto. Sobre todo ante la existencia de una zona de placer masculino en el recto de la cual la mujer carece. Terror atávico a actos propios de orientaciones sexuales antaño despreciadas. Pues...  Donde las dan las toman.


Última equivocación, no creo que ninguna mujer llegue al orgasmo cuando su pareja le eyacula en la cara, le salpica el maquillaje, se lo mete en los ojos, en la nariz, se lo restriega por las orejas, se lo queda enganchado al pelo cual clara de huevo...  Viendo los vídeos, los gestos de las actrices lo desmienten mientras lo ingieren, regurgitan y relamen de gusto. No es taaan agradable y mucho menos taan sabroso. Si pretendes obligar a tu pareja a que se lo coma, te recomiendo que comiences por ir probando tú mismo. Tranqui, la calidad nutricional y hormonal está fuera de toda duda. Y mientras practicas, ahorrarás un montón de kleneex y calorías.


En fin, termino. Los textos, y sobre todo, los videos porno están plagados de errores de bulto, y sólo sirven para lo que sirven, ya lo he dicho. La equivocación más grande es tomarlos como ejemplo del acto sexual a seguir. No hace falta el porno para estimularse, sino la imaginación, la atracción y la química entre los cuerpos. El órgano sexual humano por antonomasia es el cerebro.


La actividad sexual entre dos personas que se desean se compone de prolongadas, contínuas y numerosas caricias mentales, físicas y emocionales. El coito y el orgasmo no es la culminación del sexo, sino sólo una corta expresión del mismo.


Sexo es todo, dura todo el día, día tras día; la provocación oral, lúdica y habitual de la líbido es de lo que normalmente se carece y es lo que busca la gente en los libros, las pelis y en la web. Creo que es posible, deseable y preciso hacerlo en la vida cotidiana, y no es necesaria la presencia de nadie, habiendo tantos medios tecnológicos al alcance de la mano en todo momento y en cualquier lugar: el móvil, el facetime, los chats y whats, el mail, el twitter, el facebook... aunque habrá quien para evitar el esfuerzo consciente de alimentar la relación sexual culpe a los cotillas de la Cía, qué mas da.


Este y no otro es, a mi juicio, el erotismo inteligente, aunque sólo unos pocos privilegiados alcancen a entenderlo: se trata de mantener un elevado nivel de deseo carnal mediante la introducción habitual de pequeños contactos, frecuentes insinuaciones y todo tipo de comentarios, mensajes y juegos con intención erótica que provoquen pequeñas dosis de excitación física e intelectual introducidas a distancia y en presencia durante las actividades diarias, incluso las laborales; es lo que definitivamente crea el ansia del encuentro sexual. Y... A más ganas, más gusta.



ALz.









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miércoles

Siempre conmigo






Tú estarás aquí, siempre conmigo. Estás; estés o no estés.
No hay día que no piense en tí. Hablo contigo.
No hace falta que digas nada ahora. Tú siempre me hablas.
Me hablas con todas las palabras que me has dicho durante toda tu vida. 
Para mí eso es suficiente, porque te oigo, te escucho, te sigo.
Porque ahora por fin te comprendo.
Siempre has estado a a mi lado. Y hoy, estás para siempre conmigo.

ALz.