jueves

Más sencillo imposible



Aquí están los cuadros más fáciles de hacer que he encontrado en mi periplo por la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid.

¿A alguien le gusta? Jóvenes: ¿Pegan en vuestra casa? Pues pónganse ello inmediatamente, porque no hace falta saber pintar para hacer esto. La sencillez sorprende.

Muy bien. Ahora voy en serio:

La idea y el concepto.

(Y no voy a entrar en esto, porque es patrimonio del artista.)

Baste decir que esta obra ha subyugado a un venerable maestro, y que la inspiración florecerá a su debido tiempo.

Nosotros seguiremos hablando más adelante, cuando me conceda el privilegio de publicar los frutos de su excelente trabajo.

Os adelanto que deberéis esperar, y que os sorprenderá gratamente, porque conociéndole, no espero menos; y porque no me cabe la más mínima duda: un artista sabio es aprendiz toda su vida.

Más sencillo imposible, pero más complejo, tampoco.




ALz.

martes

En bragas


Esta foto de ARCO no la publico porque me haya gustado la obra, ni mucho menos. Es por dar ideas sobre cómo se puede hacer "una obra de arte" doméstica reutilizando las braguitas rojas que muchas chicas se ponen en la noche de fin de año.

Por cierto, no había ninguna de marca, ni bonita, pero parecían usadas. Chicos: ¿os parece inspirador? Pues ya sabéis lo que teneos que hacer con la ropa interior de vuestras chicas. Eso si os dejan.

PD: No me acerqué a olerlas, por si acaso.


ALz.

viernes

ARCO IRIS



Este cuadro me inspiro alegría cuando lo ví el miércoles.  Me quedé descansando un rato a su lado y salí...
... ¿cómo te diría yo?

Recargada de energía


Eso fue lo que sentí. Me gustaría tener en mi casa una pintura así.

jueves

¿Pasa algo?


Vaya, que me ha dado la real gana







ALz.

Ibiza en flor



Tengo a buenos amigos, grandes pintores, en estos momentos creando sus obras muy lejos de aquí. Y les echo de menos: Jull, Robert Arató o Aida Miró, entre ellos. Ibiza no es sólo para el verano, también para el invierno. Volved pronto, os echo de menos. ¡Qué gusto da ahora pasear entre los almendros en flor!

Salir de casa con el buen tiempo, la máquina de fotos, el caballete, la caja de pinturas. A perder la mirada entre los campos. Ya han despertado de su letargo en una explosión de verdes, amarillos, y  lo más de lo más, los blancos y rosas que nacen del árbol que yo presiento como la viva imagen oscura y yerma de un ser atormentado, pero que sin embargo no muere sino que hiberna, y se despierta con el frío que necesita para florecer sus flores de almendro. Hay que dejarse extasiar ante la belleza de estas flores. Han despertado a tiempo, ¡venid a verlo!

ALz


Pintura: "Flors d'hivern" Óleo trabajado con resinas alquímicas a la espátula. Expuesto en la actualidad en La Casa Colonial, Sta. Eulalia del Río, Ibiza, donde se están exponiendo las obras de los artistas que de la  revista Ibizart Guide, en la que tengo el placer de participar con otra obra, publicación que os recomiendo.


miércoles

ARCO 2015



Nueva cita con lo más granado del panorama artístico internacional en Madrid: Arco 2015.
Os presento orgullosa mi pase del año pasado como bloggera de arte. Este año pienso repetir, ya tengo los billetes y el alojamiento contratados y pagados. 

Y os prometo que, en vez de comentar en facebook, donde tengo más de tres mil seiscientos amigos artistas repartidos por el ancho mundo, muchos de calidad excepcional, comentaré más obras aquí, que lo que hice el año pasado, que me centré en Facebook. 

Más que nada para que perduren un poco los post, ya que en Facebook se quedan muy abajo de la biografía y es un rollo recuperarlos. Estáis invitados a mi página: Assum López, donde comprobaréis que sólo caben los mejores autores de las mejores imágenes que, con cariño y generosidad, comparten con sus colegas artistas y algunos con el público en general sus obras.Muchas de ellas, magníficas, dignas de estar colgadas en los mejores museos del mundo. Como veréis, tengo más de doscientas solicitudes de amistad, y como me queda tan poco margen para aceptar nuevos amigos, tengo la obligación de comprobar la calidad de sus publicaciones antes de aceptarlos. Siento mucho los que esperan mi aprobación, me falta tiempo para dedicarles. Todo se andará.

Nos vemos pronto en ARCO 2015.

ALz.

domingo

Margarita



Os contaré cómo fue la cena de San Valentín. No tuve cientos de pretendientes llamando a mi puerta, ni falta que me hacen. Al final fuimos los de siempre, los amigos disponibles ese día esa hora y con ese pretexto. Celebrar el amor, aunque fuera el amor propio, ¡qué caramba, que ya toca! Y para caldear el ambiente nos fuimos previamente a ver la película ésa de las luces y de las sombras. Mucho psicoanálisis necesita el tipo ése que no enseña ni el miembro en toda la película. Yo recomiendo el tema del contrato ante todo; si quieren se lo redacto; de nada, un placer. Pero conmigo no cuenten para firmarlo.

Después de la pelo, la idea era que al menos tendríamos un buen tema para charlar alrededor de la mesa, discutir, opinar… y a ver si nos subía la líbido, de paso. Y yo lo que ví, me dejó fría. Más que el resto de la noche, porque decidí ir con vestidito de escote y tacones. Una película educativa, cobarde, censurada o…  ¿es que el libro es así de malo que no sirve ni para esto? Ni para caldear el ambiente, vamos. Si hasta lo recomiendan las ginecólogas a las menopáusicas… para que vayan lubricando sin fornicarse a otro que al propio… ¡Una pena de peli!


La cena, bien cocinada, servida y la mesa bien preparada para la ocasión. Los cuadros magníficos en esa decoración, claro; los cuadros eran los míos. Allí tengo una serie de óleos a la espátula dedicada a los colores de las gemas, y un cuadro enorme de un culo rechazado. 

Por lo demás, rosas, pétalos y velitas y violines y lacitos y globos en forma de corazón, y quien hizo los regalos a mis queridos amigos, fui yo. Regalos de arte. En estos momentos, la persona que más quiero no es él, es ella. En su casa, sólo tiene cuadros de flores, por cierto varios míos, pero le quise hacer uno dedicado a ella desde el primer momento de su concepción, son dos flores entrelazadas por el firme vínculo del amor que es la amistad. En este San Valentín, Margarita se llama mi amor.

ALz.

sábado

Poliamor










Quiero proponeros un juego de San Valentín. Cada año me invento uno, ya sabéis, pero imaginación al poder....

Voy a pedir mi deseo e imponer mis reglas: Chicos, esto es lo que quiero:

Quiero que me invites a cenar 

el día de San Valentín, y que sea una cena inolvidable y romántica, con velitas y flores... y regalitos y cariñitos...

Mejor dicho,

Quiero que todos me invitéis a cenar


¿Qué? Que:

Quiero que me invitéis a cenar todos mis amigos y admiradores, el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar, la noche de San Valentín.
Quiero una mesa de hombres y ser yo la única hembra protagonista de la mesa. Pero si me quieren mis amigas, también están invitadas.

Quiero que nos reunamos todos en la misma mesa,
Quiero que cada uno pague su comida, pero la mía entre todos
(así lo que os ahorráis lo dedicáis a hacerme un regalín de recuerdo.)


Quiero una mesa grande para que quepamos todos juntos, y redonda,
Quiero una mesa especial, decorada con gusto, y bien provista de viandas afrodisíacas y bebidas perturbadoras.
Quiero un chófer que me traiga y me lleve, y que me abra la puerta al salir del coche.

Quiero que nos vistamos con nuestras mejores galas, como en las bodas...
¿quizá sale una de aquí? Quien sabe.
Quiero ir sexy pero elegante, llevar tacones y enseñar las piernas.

Quiero veros todos juntos conmigo
Quiero conmigo a todos mis amigos y mis admiradores...
¡ay del que falle! Mejor que no me invite después...

Quiero que la noche de San Van sea especial, y os quiero hacer un regalo a todos los asistentes.
Quiero que estéis rodeados de mis pinturas sobre el amor. Así que la reunión va a ser donde tengo expuestas actualmente mis obras.

Quiero que uno de mis admiradores, se lleve uno de mis cuadros a su casa.
¿Serás tú?
Quiero que hagáis méritos ante mis ojos  para merecer el regalo.
Yo decidiré esa noche quién o quiénes será(n) el(los) agraciado(s). Y quizá digo por qué, o no.

Quiero bailar. Y quiero bailar con todos.

No admito declaraciones de amor esa noche.
Pero es mejor que os esmeréis en el trato,
Es probable que me lleve esa noche a casa alguien, el que gane mi corazón!

Pero sin embargo no permitiré dar celos a los otros ni entrar en malos rollos
No permitiré conductas conmigo que rocen la intimidad que....no he tenido con ninguno de vosotros.

Pero esa noche alguien me llevará a casa, o a la suya.
Me iré con el más simpático, el que me haga más reír, con el que me lo pase mejor, con el que sepa tocar la teclas adecuadas...

Que me vaya con alguno no significa que acabemos en la cama, pero no se descarta nada. ¡todo es posible!
Valoraré también la elegancia y la cortesía. El más caballero, el más caballeroso, el más cachas, el más amigo...  ...o la más amiga.

Será una incógnita en qué basaré mi elección.
Y en quién reaerá.
Los demás os quedaréis con un palmo de narices o os iréis juntos de copas o de cañas o de chicas... a vuestra elección.

¿Juegas? Contactar en privado antes de muchos días.

Alz.

miércoles

Arcos y flechas







Hace muchos años me enamoré de ARCO, temo decir las décadas porque me hace sentir tremendamente vieja, o porque tal vez fue el primero de los grandes encuentros de lo mejorcito del arte contemporáneo reunidos en un evento internacional en este santo país. En aquélla época no existía el Facebook, ni tenía miles de amigos buenos artistas repartidos por el mundo como ahora,  algunos excelentísimos pintores, fotógrafos, escultores y demás tipologías que no se me vienen a la mente.

Los únicos años en que falté fueron los que compartí con un marido que se emperraba en cruzar las salas en diagonal. Acabábamos siempre en la puerta de salida; eso sí, su orientación espacial masculina era excelente. Yo, tonta de mí, me perdía y disfrutaba de aquéllas ideas disparatadas que algunos se atrevían a exponer porque era a lo que había ido. Él me estiraba de la mano y se entretenía viendo porno por unos agujeritos en la pared. La gente hacía cola de más de veinte o de cincuenta, qué se yo. Yo, ni me acerqué. A él fué lo que más le gustó. ¿Os acordáis qué año sería aquél? Después de aquello, no quise volver con él; y si iba sola mal, y si iba sólo con amigas, o con amigos, peor. Aunque yo iba como fuera. Consecuentemente, naufragamos como pareja hace ya varios años.

Luego en otra época conocí a un reportero de prensa que le enviaban allí; pero lo que más le interesaba, mucho más que fotografiar la feria, los galeristas o los artistas, era conseguir buenos planos de princesas, baronesas y doñas Leticias, para salir publicado; pero había que escribir unos comentarios generales sobre el presunto arte que había allí. Y digo presunto por contaminación jurídica, ya que el arte no es arte hasta que se cotiza que no veas en el mercado: o sea: el veredicto del inversor investido en juez es lo que convierte el arte en Arte. 

Los textos se los picaba yo muy con mucho gusto y gran divertimento de mi parte; porque era como un juego, como un pacto y un secreto entre los dos; me convertí, por arte y gracia del destino, en una reportera a la sombra, pero con una acreditación oficial de prensa, porque teóricamente iba a trabajar, no a disfrutar. Lógicamente, yo debía verlo con mis propios ojitos y fotografiar también las salas vacías del gentío, para poder escribir de ello y publicar al día siguiente un texto imaginativo e inesperado.

El año pasado a alguien se le olvidó traer mi acreditación de prensa y presenté mi solicitud como bloggera, más que nada porque es un fastidio tener que estar dos días en Madrid esperando al primer día de público en general que te dejen entrar haciendo colas kilométricas. Ahora no puedo prescindir de este privilegio de contemplar las obras en silencio y soledad.

¡Ah! y si todavía colaboro o no redactando textos sobre el arte, -que te lo estarás preguntando- permítime conservar el secreto de los textos y del reportero. Todo se andará, y pronto los firmaré como propios. 


ALz.















domingo

Pedaleando



La vida ni es fácil ni es difícil en sí. Tiene sus curvas, tiene sus subidas, y sus bajadas. Sus alegrías y sus tristezas. Sólo te digo que no te pares.

Se trata de seguir pedaleando.


Alz.

lunes

DEL AMOR




QUEDARTE: ¡QUEDADAS CON ARTE! 


OS ANUNCIO UN NUEVO PROYECTO CON EL AMOR COMO PROTAGONISTA. 

SI ESTAS INTERESADO/A... YA SABES, ¡Quedamos en QUEDARTE!

miércoles

Mejor





Ya tenemos el qué, el por qué y el fuera.

Prueba superada... en pocos días... ¡como nueva!

Gracias por vuestro cariño y cuidados, gracias a los que permanecéis a mi lado ayudándome; antes, durante y después.

Gracias a los que estáis conmigo en lo bueno, en lo malo y en lo normal, con vuestra presencia, vuestro apoyo y vuestra comprensión.

Gracias por existir, estáis en mi corazón, estéis aquí o estéis lejos.

Os envío mi cariño, un dibujito, un abrazo y un

¡Felices fiestas!


Alz.









sábado

Melancolía



Magistral. 

Carmelo Blázquez, fotógrafo, capaz de convertir un cuerpo en una obra de arte.

lunes

Quedarte






Llamarte,  encontrarte, y

Quedarte. 

Quedadas con arte. Encuentros de gente para observar, caminar, buscar el sitio, encontrar el motivo, sentarse, dibujar, practicar, pintar, beber, comer, aprender, enseñar, hablar, reírse, pintar, bailar, escuchar música, en total libertad para irse o para quedarse.

Proponemos un tema. Una meditación. Un ejercicio. La idea de la última quedada con arte ha sido

Amemos a nuestro niño artista.

Para empezar hay que encontrar el niño o la niña que hemos sido. Rescatarlo del fondo de la memoria, porque forma parte de nuestra personalidad. Es nuestra persona, la personita que un día fuimos y todavía somos. Así que para comenzar, hablamos y nos contamos cómo es nuestro niño artista. Yo te cuento mi experiencia:

Me encanta mi pequeña niña artista. Puedo verme con mi pelo rubio, el flequillo sobre los ojos, las coletas, la coca, los lazos, los vestiditos y las rebequitas de punto, puedo verme con los calcetines de perlé hasta la rodilla, o con leotardos, en invierno; pero siempre en minifalda. Así era yo: una niña sesentera, monísima, listísima y presumida, y conservo muchas fotos de aquel tiempo, para que nunca me olvide.

Era una artistilla que no paraba de dibujar, en casa y en el cole. Mejor dicho, cuando por fin me dejaron ir al cole, porque antes no era como ahora, que a los tres años ya te meten en el preescolar; bueno, yo tenía muchas ganas, mientras tanto copiaba las letras de los cuadernos Rubio de mi hermano. Al comenzar el colegio, aprendí a leer en una semana; fuí la sensación del colegio, en manos de mi querida maestra doña Nieves Marí, a la que adoro y abrazo y cada vez que veo. Hasta el bachiller, mis libretas estaban ilustradas con un montón de dibujitos, (algunas todavía las guardo, como las de biología); también llené decenas de blocs con los lápices de colores. Copiaba los dibujos que me gustaban hasta que me salían bien. Dibujaba unas niñas de ojos enormes que riéte del manga. En casa, todo el mundo me aplaudía, y mi artistilla se expandía. ¡Qué bien pinta mi niña! Era cierto, estaba orgullosa. Me pasaba horas dibujando, leyendo libros de arte en la biblioteca, jugando con materiales, pegando trocitos de cartulinas, maderitas, arena de la playa, conchitas...  bueno, todavía lo hago.

De forma natural, he crecido rodeada de papeles, cartulinas y lápices de colores; rotuladores, ceras, témperas, lo que se terciaba; así como de toda clase de artilugios que descubría fascinada en la papelería. Atesoraba los botecitos de colores como otros atesoran pequeñas joyas. Tenía algunos que valían lo suyo: los dosificaba y exprimía hasta la última gota. Claro que bastantes se me secaron, hubo pinceles que se fosilizaron, inventaba paletas de cualquier cosa, era un poco desastre para el orden y qué se yo. Lo normal, me imagino.

La artistilla fue creciendo. Aprovechaba mis viajes para descubrir materiales, ver cartas nuevas, acumular láminas, pinceles, bastidores... En mi pueblo, la primera tienda de pinturas artísticas la abrieron no hace demasiado, tendría unos catorce años. Iba bastante, aunque no mucho, el dueño era un tipo bastante estirado y yo una chiquilla preguntona, y normal que no me hicieran mucho caso; al menos me dejaban mirar y a menudo compraba algo. Siempre fui buena y nunca pispé nada, aunque ellos creo que desconfiaban. Si los precios no hubieran estado por las nubes hubiera comprado casi todo de todo. Por eso cuando iba a la city, con tiendas kilométricas, abarrotadas de buenos materiales y a buenos precios, cargaba. Incluso lo que no usaba.

Recuerdo el verano del descubrimiento de la pintura de verdad, la auténtica pintura de mayores. Mis primeros óleos fueron los regalados por un familiar que vino a trabajar un verano y que tenía esa afición. Tenía doce años, lo recuerdo bien. Los niños no pintaban con eso tan pringoso. Tuve ocasión de observarle mientras pintaba. Dos cuadros, dejó: un caballo blanco con fondo azul marino para mi madre y un payaso para mí. Muy bien hechos, por cierto. Cuando no estaba en casa, yo pintaba con sus colores. No me planteé que fuera difícil o que me saliera un bodrio: pinté un volcán y la cara de una muñeca en un bastidor pequeño. En los ojos y labios acumule montañas de pintura: quería hacerlos voluminosos como un bajo relieve. Me gustaba la plasticidad de la pintura al óleo, el olor a esencia de trementina y los trapos manchados. 

Cuando él se fue, me dejaron conservar aquella habitación como estudio y creo que fue un privilegio. Recuerdo que hice mi primer caballete con unos tablones, una bisagra mal atornillada y una cinta del pelo blanca para que no se abrieran demasiado las patas. Una tabla horizontal bajo el bloc que se sujetaba por los pelos, y gracias a las pinzas del tendedero.

Aún así, dibujaba más que pintar. Mis amigas posaban para mis dibujos. Recuerdo mis primeros desnudos a lápiz, y el miedo a que entrara alguien y nos sorprendiera. Me encantaba pintar espaldas y trazar hilos de pintura marrón para las melenas, nunca dejé los óleos. (Sí, los conservo todos.) Recuerdo mi fascinación en dibujar las manos y los pies finos de mi mamá; ella posaba resignada pero orgullosa. Tengo en mi armario unos pies y manos suyas pintados en óleo con blancos y negros que cualquier día sacaré e incorporaré a una obra nueva. Era guapísima, por dentro y por fuera.

Mi artistilla adoraba los botecitos de pintura. Tenía ideas, buenas, malas, locas y descabelladas. Probaba con todo. Creatividad no es lo que le faltaba. Y ganas de dibujar una y otra vez lo mismo, hasta que salía como quería. Así era mi niña.

Todos los que llevamos el arte de dentro, tenemos una historia parecida: recuerda la tuya con cariño, porque es parte de tí. A menudo me encuentro con personas que dejaron "esa afición" dormida y hace años que no cogen un lápiz ni un pincel, sumidos en sus oficios y asuntos mundanos. Siempre intento que vuelvan a expresarse con colores, y a menudo a forma de arteterapia. Es mi humilde contribución ayudando a los demás.

El problema de nuestro "niño artista" es que le juzgamos antes de comenzar a jugar con sus ideas. Dejémosle hacer. A menudo le falta valentía para hacer frente a las críticas interiores, porque tú eres el peor crítico de tí mismo. Tus críticas están construidas con las palabras de quienes te juzgaron un día, con sus sentimientos, percepciones y a veces... con su mala leche. (No me extraña, si te dedicabas a ensuciar las paredes del pasillo de tu casa.)

Pero ahora es diferente. En tu casa ya mandas tú. Una forma de hacer frente a esas palabras interiorizadas es escribirlas, hacer una lista. Y recordar quién te las dijo, y en qué circunstancias. Recordarlas, para poder comprenderlas, y después... borrarlas. Tacharlas, y tirarlas a la basura.

No necesitas esa voz crítica, no te aporta nada positivo. Hay que dejar salir todo, sin juzgar. Expresarse, bien o mal, da igual. Lo importante es expresarse con colores. Ya verás lo bien que te sientes mientras tanto. 

Pintar quita todas las penas.


ALz.


Sentiment








La postura gubernamental aumenta la escalada del conflicto porque es un insulto a la identidad de más de un millón de personas que han demostrado que nadie puede impedir el ejercicio del derecho a decidir cuando existe una voluntad firme de hacerlo. 

Han suprimido la validez jurídica de la consulta ante el temor de una amplia mayoría a favor de independizarse, y han conseguido ambas.

El poder de la gente como arma de negociación activa. Traducido al lenguaje de los sentimientos:

O lo arreglamos o nos vamos.

ALz.



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lunes

Hormigas




Unos más, otros menos, y otros igual.


Durante el verano se ha hecho acopio de recursos para el resto del año.
Una parte de ellos más negros que el carbón.


-¿A costa de qué?
- A costa de lo que sea, aunque sea a costa de los demás.


ALz.

viernes

Cosa de dos




—Hola... ¿Alguien con orejas para hablar?

—¡Hola! Soy todo oídos... Pero para hablar hace falta sólo la lengua.

—Casi... Hace falta también alguien que te escuche. ¿O es que tú hablas solo?


ALz.